El primer sábado de septiembre quedó instaurado este año como el Día de la Mujer Cervecera. ¿La finalidad? Darle visibilidad al trabajo de las mujeres en una industria que estuvo históricamente asociada a los varones pero que ha tenido -y tiene cada vez más- un gran aporte de las mujeres en el desarrollo de la cerveza artesanal. De hecho, se eligió septiembre porque en este mes coinciden dos fechas muy relevantes: los nacimientos de Hildegarda de Bingen y Mariana Fernández Preisegger.

“Hidelgarda fue una abadesa que entre mil millones de estudios que hizo reconoció la importancia del uso del lúpulo en la cerveza en el año 1000. Y Mariana fue una de las pioneras en la elaboración de cervezas sin TACC”, cuenta muy resumidamente Rocío Lezcano, socióloga y cervecera, autora del libro “Mujeres Cerveceras en Argentina”. Ella misma tiene su fábrica de cerveza (con gluten), Madre Tierra, y también es miembro de Birreras de Argentina y Colectiva de Cerveceras, que son dos agrupaciones que surgieron entre 2014 y 2015. “Son grupos de difusión, de desarrollo, de educación, donde se transmite un poco la situación de cada una de las mujeres que está en el rubro y también toda la parte técnica de la elaboración de cerveza”.

Si bien no hay cifras oficiales, se calcula que hay un 30% de mujeres participando del sector, no solamente en Argentina sino en Latinoamérica en general. Y es una cifra que creció en el último tiempo. “Cada vez somos más las mujeres que estamos dentro del rubro. La profesionalización y poder acceder a diferentes exámenes, cursos internacionales, la posibilidad de tener esos diplomas sirvió para que podamos participar en otros lugares donde antes no había mujeres. Hace muy poco había solo dos o tres juezas mujeres de cerveza en Argentina y ahora somos muchísimas más. Y eso te da la posibilidad de participar en paneles de cata, nacionales e internacionales”, explica. Y agrega que “durante la pandemia hubo un espacio online donde se pudieron unir todas estas mujeres que participaban en los diferentes grupos para capacitaciones online y a partir de ahí hubo una profesionalización”.

Lezcano destaca los roles fundamentales de Hildegarda de Bingen y, siglos después, Mariana Fernández Preisegger, en el mundo de la cerveza. Hildegarda (1098-1179) fue compositora, escritora, filósofa, médica y científica, entre tantas otras cosas; incorporada al catálogo de los santos por el papa Benedicto XVI y nombrada cuarta doctora de la Iglesia católica. Y la responsable de que la cerveza sea lo que es hoy gracias al agregado del lúpulo. Por su parte, Mariana Fernández Preisegger debería tener reservado un espacio importante en el corazón de la comunidad celíaca ya que fue, según lo que se sabe hasta ahora, pionera en la elaboración de esta bebida en su versión sin gluten. En 2014 aproximadamente comenzó con su cervecería en Concepción del Uruguay, Entre Ríos. “Ella era dueña de un bar, Cabo verde, y ahí surgió entre los clientes la necesidad de tener una bebida que fuera apta para gente que tuviera celiaquía. Y ahí fue como nació la idea de empezar a hacer cervezas sin gluten”, relata Lezcano. Mariana, junto con su socia Daisy Prieto, crearon Ninka Rice, una bebida fermentada a base de arroz -vale recordar que según el Código Alimentario Argentino únicamente es cerveza la que se elabora con cebada aunque coloquialmente también llamemos cervezas a las que se usan otros granos-. 

Mariana murió demasiado joven en 2025 pero su legado hoy queda plasmado en la instauración del Día de la Mujer Cervecera gracias a las agrupaciones de mujeres mencionadas y el apoyo de la Cámara de Cerveceros Artesanales de Argentina. “Fue una de las pioneras en este tipo de cervezas. Sé que quería darle a su cervecería un enfoque más inclusivo”, refuerza la dueña de Madre Tierra.

Mariana Fernández Preissegger, pionera en la elaboración de cerveza sin gluten.

“A nosotras Mariana nos ha comprado maltas especiales. No tuvimos tanto la oportunidad de cruzarla en festivales y eso pero la vimos una vez que pasó por Tandil. Era super simpática”, recuerda Ro Garaguso, una de las socias dueñas de Ovunque, la primera maltería especializada en granos libres de gluten de Argentina. La acompañan en esta aventura Sofía Garaguso, su hermana, y Debora Vulcano Resta. 

Rocío es celíaca y vivió un tiempo en Australia, donde probó cervezas a base de malta de mijo que le gustaron. Cuando volvió a Tandil, su ciudad natal, empezaron a pensar en elaborar cervezas como esas que ella había probado. “Acá sólo se conseguían cervezas hechas a base de malta de sorgo; y, no es por estar en contra del sorgo, pero ningún grano por sí solo reemplaza a la malta de cebada. Como pasa con la harina de trigo y la premezcla, para hacer cerveza es un poco el mismo secreto. Así que empezamos con la idea de hacer una cerveza, nos compramos el equipito, empezamos a aprender a hacer cerveza con la malta que se conseguía en ese entonces que era la de sorgo y no quedaban buenas. Entonces, como la familia tenía un laboratorio agropecuario teníamos una juguetería para maltear granos así que empezamos a hacer pruebas con mijo y sarraceno”, recuerda. 

Así nació Ovunque en 2019, la maltería liderada por estas tres mujeres que provee a algunas de las marcas de cerveza sin gluten más importantes de Argentina como Almirante Dönn -que hasta tiene su propio bar en CABA-, Straus, Sol de Invierno, Inti, entre otras. Además, desde 2021 organizan la Copa Ovunque, un concurso de cerveza libre de gluten que está pensado también como una herramienta para incentivar a los productores de estas cerveza a mejorar sus productos. “Todos los que producen cerveza libre de gluten en el país mandan sus muestras, hemos recibido alrededor de 40 muestras en cada edición. Y es un hito para la producción de alimentos y bebidas libres de gluten, le ha dado visibilidad a las cervezas todos estos años así que la idea es seguir haciéndola”, confirma una de las hermanas Garaguso.

Sofía Garaguso, Débora Vulcano Resta y Rocío Garaguso, socias en Ovunque, la primera maltería especializada en granos libres de gluten de Argentina.

La autora de “Mujeres Cerveceras en Argentina” se remonta 25 años atrás para mencionar y destacar a otras profesionales como Carolina Pérez, ingeniera química que pasó por grandes malterías como Quilmes para, luego, fundar su propia fábrica de cerveza, un bar y un centro de cata pionero en Argentina. “Carolina Pérez fue una de las personas que yo entrevisté para el libro. Con un pequeño grupo, que eran dos o tres, fueron las primeras que arrancaron. De hecho, Carolina Pérez es una de las que sigue hoy en día capacitando a muchas de nosotras, y a hombres también; fue profesora de todos los cerveceros que se desarrollaron con el boom de la cerveza artesanal de 2015”. 

Desde este año, la idea es que cada primer sábado de septiembre se celebre este día para continuar dando espacio a todas estas mujeres en un rubro históricamente masculinizado. “Estamos ocupando quizás mayores lugares de jerarquía dentro de fábricas y dentro del sector en general. Somos varias mujeres las que estamos laburando en diferentes puntos de la industria. Hay muchas educadoras, cerveceras, muchas mujeres que trabajan en laboratorios de la cerveza -reconoce Lezcano-, pero aún sigue siendo muy bajo el porcentaje y se siguen presentando problemáticas que tienen que ver con cuestiones de género”.