La experiencia al servicio del celíaco
En la Expo Celíaca 2026 apareció, tímidamente, una marca que muchos no tenían en el radar. Venía de Mar del Plata con aderezos, sopas, puré de papas y hasta un hummus instantáneo. Se acomodó en un stand que velozmente se llenó de gente (porque donde hay novedad sin logo se arma tumulto, claro); y, de ese modo, PLENNA vivió su primer encuentro cara a cara con la comunidad celíaca.
Sería falaz decir que PLENNA tiene apenas 4 años porque técnicamente cuenta con una firma con más de dos décadas de experiencia detrás. Tal vez quienes inspeccionan rigurosamente las etiquetas se hayan dado cuenta de que había un denominador común entre su empresa elaboradora con la de otras grandes marcas que tienen línea sin gluten como Maizena, Carrefour o Unilever. El famoso R.N.E. (Registro Nacional de Establecimiento) coincide en decenas de alimentos que consumimos a diario y no nos damos cuenta. Y no, no se trata de un error; es que de una misma fábrica -la de Delpack- salen las premezclas de Maizena y de Mamá Cocina, los aderezos Hellmann’s y gran variedad de los alimentos sin gluten de Carrefour, solo por mencionar algunos. Y desde 2022 ahí mismo se elaboran los productos de PLENNA.
¿Significa que son todos iguales con otras etiquetas entonces? Rotundamente no. Por el contrario, hay un gran trabajo de investigación, desarrollo y servicio detrás de cada uno de los productos para que sean únicos, de calidad y seguros.

Daniel y Fernanda Eduvijes son hermanos. Él, Ingeniero Mecánico, vendía máquinas envasadoras de alimentos hasta que de un viaje por trabajo a Brasil volvió con la idea de empezar a ofrecer servicios a terceros. Ella, Ingeniera Química, trabajaba en el sector de planificación de producción de una empresa textil pero no dudó en subirse al plan de su hermano. Después de pasar “por todos los puestos”, según cuenta entre risas a SinTaccto, Fernanda es Socio Gerente de Delpack. Su experiencia laboral previa, aún siendo en otro rubro, ya le había enseñado sobre certificaciones, normas y procedimientos. Así, nació Delpack. ”Salimos a buscar clientes por la zona y fue difícil. Eso fue en el 2003. Recién en el 2005 empezamos a plasmar la idea Daniel de dar servicio a multinacionales”. Y ocurrió. Unilever fue su primer cliente importante.
ELABORAR PARA OTROS
Sofia Boullosa es Ingeniera en Alimentos y Gerente de Desarrollo de Delpack. Desde que comenzó con una pasantía hace 15 años al día de hoy, sus responsabilidades fueron varias; entre ellas, estuvo a cargo de las normativas y certificaciones, ocupándose de la calidad. “Entre 2019 y 2020 surgió esto de empezar a involucrarnos con el desarrollo. Nuestro expertise y el caudal de trabajo lo tenemos dentro de lo que es fasón, esto significa que ofrecemos servicio de elaboración y envasado a terceros”, explica.
Ya con Unilever como cliente principal empezaron las certificaciones de calidad y la llegada de más clientes. “Nosotros tenemos las dos modalidades -aclara Sofía-. Muchos ya vienen con el producto desarrollado, nosotros ponemos la mano de obra y todo nuestro expertise en la elaboración y el envasado, y el cliente nos manda absolutamente todos los materiales. Y también tenemos la posibilidad de desarrollar el producto nosotros y, en algunos casos, poner algunas materias primas aunque la marca sea del cliente. Como por ejemplo, sucede con las premezclas de Maizena o las de Molino Cañuelas. Todo eso se desarrolló acá en Delpack. Son fórmulas que salieron de nuestros laboratorios pero que las hicimos para un tercero”.

SIN GLUTEN, EL DENOMINADOR COMÚN
La fábrica ya funcionaba de manera aceitada, los clientes estaban satisfechos. De la planta salían los puré de papas de Knorr, las vinagretas y chimichurris de Hellmann’s, entre otros. La rueda giraba. Pero un día repararon en que había algo en común en casi la totalidad de los alimentos que elaboraban. “Nos dimos cuenta que casi ninguno tenía gluten. Salvo uno, que era importante para nosotros porque era mucho volumen y nos dejaba mucha rentabilidad, que era un rebozador de pan”, recuerda Fernanda. Pero desde Delpack se daban cuenta de que se tenían que diferenciar y sumar esta certificación podía ser el camino. “Empezamos a investigar un poco y vimos que realmente era un vacío que había, todo lo que era libre de gluten era carísimo en ese momento. No había variedad, no había precio, era increíble. Veíamos que nosotros hacíamos un montón de productos que no tenían gluten y que eran riquísimos, que los podía comer el celíaco y el no celíaco, no había diferencia de sabores”.
Así fue que se encontraron en la encrucijada de decidir si certificar la fábrica como libre de gluten y arriesgarse a perder al cliente del rebozador -”nuestro cliente principal”, recuerda Fernanda-; o seguir como estaban. “Le teníamos que decir a la empresa que le podíamos seguir haciendo todo menos el rebozador. Fue un momento difícil pero ya una vez que habíamos dado el paso… El paso era ese, era donde queríamos ir”. La decisión tuvo un final feliz: no solamente no se lo tomaron mal sino que incluso hubo productos de esa empresa que a partir de ese momento se convirtieron en aptos para celíacos.

Quienes también tuvieron que adaptarse al cambio fueron Sofía y su equipo, que venían trabajando en el desarrollo de una línea de premezclas con gluten cuando la empresa tomó la decisión de pegar el volantazo. “Cuando se decidió certificar la planta sin gluten, nosotros estábamos trabajando en una línea con gluten, ya estaba casi cerrada, eran como ocho productos”, recuerda un poco entre risas la Gerente de Desarrollo. “Ahí justo empezamos a trabajar de la mano de Unilever, que en ese momento estaban buscando proveedores para hacer la línea Maizena Buenas Semillas. Y bueno, ahí nos propusimos transformar las premezclas con gluten a sin gluten; fue investigar las harinas, los almidones, para qué servía cada cosa, cómo podíamos reemplazar la estructura, cómo mantener la humedad”. Como en la cocina de cualquier recién diagnosticado, hubo mucha prueba y error. Pero el resultado está hoy en las góndolas: bizcochuelos, brownies, ñoquis, rebozador, pizza marca Maizena elaborados por Delpack.
PLENNA: EL HIJO PROPIO
El desafío Maizena fue un hito para la empresa de los hermanos Eduvijes. Otro, sin dudas, fue el nacimiento de PLENNA, su marca propia. “Debido a nuestros clientes todos nuestros equipos son de alta producción. Porque lo que para ellos es una escala chica para nosotros es una escala ideal”, explica Fernanda. La fábrica de Delpack trabaja las 24 horas y la maquinaria que fueron adquiriendo por necesidad de sus clientes empezó a tener capacidad ociosa. “El volumen era grande pero siempre nos sobraba. Entonces ahí dijimos, ¿qué hacemos? Porque Delpack a nivel nacional es súper conocida pero es B2B (Business-to-Business o de negocio a negocio)”. La idea era dejar de ser únicamente la compañía detrás de otras marcas para tener un valor por sí misma. “Era el momento de entender que Delpack como empresa ya estaba madura y era hora de tener un hijito. Y el hijito fue PLENNA”.

En 2022 nació la marca propia con un catálogo de productos que se armó en consonancia con el expertise que ya tenían en marcas blancas (las elaboradas para terceros): la escama de papa y aderezos. “Originalmente fueron esos pero con el tiempo fuimos incorporando otros productos. Nos planteamos para dónde quería ir PLENNA, ¿para lo dulce o para lo salado? Y nosotros tenemos más experiencia en lo salado. Ahí empezamos a trabajar en sopas, que hoy para nosotros es como nuestra estrella. De eso nos dimos cuenta en la Expo Celíaca, ahí nos dimos cuenta el producto que teníamos”, confiesa Sofía.
Claro, la comunidad en la Expo hizo de las suyas. Dio su devolución, agradeció, pidió más. Fue un estudio de mercado en vivo y en directo para la marca que tomó nota de cada sugerencia y ya trabaja en ideas nuevas. “La realidad es que nosotros le hacíamos al celíaco pero tal vez no estaba ese ida y vuelta con el consumidor que ahora tenemos. Para mí PLENNA está transformando el hacer para y por los celíacos”, acota tímidamente Shirley Cámara Yannuzzi, Analista de Marketing de la empresa, que presencia la charla con SinTaccto.
Las redes sociales de la marca son PLENNA.SI. ¿Qué significa el SI? Sabores Inclusivos. Fernanda lo resume a la perfección: “Nosotros veíamos que en la familia, si una persona es celíaca, es difícil.. ¿Vas a tener dos mayonesas, dos pizzas? No, hay que hacerlo lo suficientemente rico para que mande el celíaco y lo consuma la familia entera. Que ese Sabores Inclusivos sea incluyamos a todos, no discriminemos”.

Sofía adelantó a SinTaccto que habrá un lanzamiento dentro de la línea de aderezos en la temporada de verano. Para el invierno 2027, promete, “va a haber bombas”. “La comunidad celíaca busca sabor, practicidad, comer rico, fácil y accesible. Esas tres aristas son las que nosotros tenemos todo el tiempo enfrente a la hora de sentarnos a pensar en qué producto trabajar”. Por su parte, Fernanda se pregunta: “¿Qué necesitan para tener un plato rápido cuando llegan a su casa a la noche? Ustedes nos tienen que orientar. Para nosotros, son nuestra materia prima”.
Quizás Fernanda no dimensione aún hasta dónde puede llegar la convocatoria de su consigna. O quizás ese hijo pequeño que hoy es PLENNA, algún día crezca más de lo que se pueda imaginar.





